Arándanos
Este bizcocho esponjoso combina la suavidad de la almendra con estallidos jugosos de arándanos, creando un bocado aromático y equilibrado. Es perfecto para un desayuno especial, una merienda con café o como postre ligero. La almendra molida aporta humedad natural y una miga tierna, mientras que la cobertura de almendra laminada añade un toque crujiente irresistible. Con una preparación sencilla y resultados de pastelería, se convertirá en tu receta comodín para sorprender sin complicaciones. Admite arándanos frescos o congelados y se mantiene tierno varios días.
1. Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Forra un molde redondo de 20–22 cm con papel de horno en la base y engrasa las paredes; así desmoldarás sin romper la miga.
2. Lava y seca los arándanos si son frescos. Reserva 2 cucharadas para la superficie. Mezcla el resto con 1 cucharadita de la harina (de la cantidad total); este truco evita que se vayan al fondo.
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