Preparar el molde
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Forra un molde desmontable de 24 cm con papel de horno, dejando que sobresalga para contener la mezcla.
Batir el queso crema
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Con una batidora de varillas, bate el queso crema hasta que quede cremoso.
Añadir azúcar y huevos
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Incorpora el azúcar y mezcla bien.
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Añade los huevos uno a uno, batiendo después de cada incorporación.
Incorporar nata y harina
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Añade la nata líquida y mezcla hasta obtener una crema suave.
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Incorpora la harina tamizada (opcional, para dar más cuerpo).
Hornear
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Precalienta el horno a 200 °C.
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Hornea de 50–60 minutos.
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El centro debe quedar ligeramente tembloroso.
Enfriar y servir
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Deja enfriar a temperatura ambiente y luego refrigera mínimo 4 horas (mejor de un día para otro).
Beneficios para la salud
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Queso crema: fuente de calcio y proteínas.
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Huevos: aportan vitaminas del grupo B y proteínas de calidad.
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Nata: brinda energía y cremosidad natural.
(Eso sí, es una tarta muy energética: perfecta para celebraciones y para compartir en familia o con amigos).
Tips extras
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Si quieres un interior más líquido tipo “coulant”, hornea 5–10 minutos menos.
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Para una versión más ligera, usa nata con menos grasa y reduce el azúcar a 300 g.
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Puedes servirla sola o con frutas frescas (fresas, arándanos, frambuesas)
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Se conserva en la nevera hasta 4 días, y gana sabor de un día para otro.
Anécdota divertida
Cuando la hice por primera vez, me asusté porque parecía “quemada” por fuera y pensé que se había arruinado
. Luego, al probarla, descubrí que ese contraste tostado es lo que la hace única y deliciosa
.
Conclusión
El San Sebastián Cheesecake es mucho más que una tarta de queso: es un ícono de la repostería vasca que conquistó el mundo con su sencillez y su sabor intenso. Cremoso por dentro, caramelizado por fuera, es un postre que sorprende y enamora a todos.
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Información nutricional (por porción aprox.)
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