Macarrones con tomate cherry
Espaguetis Carbonara con Huevo
3. Cuece los espaguetis hasta que estén al dente según el paquete. Antes de colar, reserva 250–300 ml del agua de cocción con almidón; será clave para ligar la salsa.
4. En una sartén amplia, calienta el aceite a fuego medio. Añade el ajo y la guindilla; cocina 60–90 segundos hasta que el ajo esté apenas dorado y aromático. Evita que se queme para que no amargue.
5. Sube a fuego medio-alto, incorpora los champiñones con una pizca de sal y saltea 4–5 minutos hasta que doren y evaporen su agua. Remueve poco al principio para favorecer el dorado.
6. Desglasa con el vino blanco y deja reducir 1–2 minutos hasta casi seco. Agrega el caldo y hierve 1 minuto para concentrar sabores, raspando el fondo de la sartén.
7. Empuja los champiñones hacia los bordes y añade las gambas al centro. Cocina 1–2 minutos por lado hasta que tomen color rosado; retira del fuego justo cuando estén opacas para que no se pasen.
8. Incorpora la mantequilla, el perejil, el zumo y la ralladura de limón. Agrega la pasta escurrida y 100–150 ml del agua de cocción caliente. Mezcla enérgicamente para emulsionar la salsa; añade más agua si necesitas una textura sedosa que envuelva la pasta.
9. Ajusta de sal y pimienta. Sirve de inmediato con un hilo de aceite crudo. Si te gusta, espolvorea parmesano (aunque no es tradicional con marisco) y un extra de perejil. Consejo: la salsa debe quedar jugosa, no seca; guarda un poco de agua de cocción para el toque final.