Hoy el hombre de esta foto cumple 90 años. Estas manos, que ahora tiemblan un poquito, un día fueron lo bastante fuertes para sostener sierras, martillos y tablas pesadas todo el día. Nunca fue famoso ni salió en la tele, pero cada puerta que colocó, cada mesa que construyó y cada cuna que armó fue su forma silenciosa de decir: “amo a mi familia”. Mi abuelo pasó toda su vida trabajando como carpintero. El sonido del martillo era la banda sonora de nuestras mañanas. Llegaba a casa oliendo a madera, con el rostro cansado, pero con una sonrisa que nos hacía creer que, de alguna manera, todo iba a salir bien. Con ese trabajo sencillo y honesto puso comida en la mesa, pagó estudios y levantó paredes y sueños. Hoy, con 90 años, ya no fabrica muebles… pero sigue construyendo algo que el tiempo no puede derribar: recuerdos. Olvida algunas cosas y camina más despacio, pero aún se acuerda de preguntar si estamos comiendo bien, si nos cuidamos y si de verdad somos felices. Si esta publicación llegó hasta ti, no hace falta que hagas algo grande. Basta con dejar un “feliz cumpleaños, carpintero” o una palabra bonita por todos los abuelos y abuelas que trabajaron en silencio toda la vida para que la nuestra fuera mejor. Tal vez tu mensaje pase rápido por la pantalla, pero en su corazón se sentirá como un abrazo
Muchas felicidades x sus 90 anos de vida q Dios le a prestado Dios lo siga conservando con mucha salud y bendiciones p Ud y su Hermosa Fam… Feliz cumpleaños mi amigo recibe muchas bendiciones y que Dios te cuide y te proteja siempre amén Que Dios lo bendiga siempre y le de muchos años más de … Lire plus