1. Mezcla los ingredientes
En un bol grande, combina el pollo desmenuzado, cebolla, pimiento (si decides usarlo), pan rallado, queso, huevo batido, ajo, pimentón, perejil, sal, pimienta y hojuelas de chile. Mezcla todo bien. La textura debe ser compacta al presionar con las manos; si está muy seca, puedes añadir un poco más de huevo.
2. Da forma a los buñuelos
Con ayuda de tus manos, toma unas 2 cucharadas de la mezcla y forma pequeñas tortitas de aproximadamente 1,25 cm de grosor. Repite hasta acabar la mezcla: deberías obtener entre 8 y 10 buñuelos.
Tip: Si quieres más crocancia, pásalos ligeramente por pan rallado o harina antes de empanizarlos.
3. Prepara la estación de empanizado
Organiza tres platos poco profundos:
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Plato 2: Huevo batido
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Plato 3: Panko (puedes añadir ajo en polvo o condimentos si lo deseas)
Pasa cada buñuelo por harina, luego por el huevo, y finalmente cúbrelo bien con el panko, presionando ligeramente para que se adhiera.
4. Fríe hasta que estén dorados
Calienta aceite en una sartén a fuego medio (aprox. 175 °C / 350 °F). Fríe los buñuelos en tandas de 3 a 4 minutos por lado, hasta que estén bien dorados y crujientes. No sobrecargues la sartén para que se cocinen de forma pareja.
Retíralos y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.5. ¡Sirve y disfruta!
Sírvelos bien calentitos con la salsa que prefieras: ranch, miel con mostaza o una buena salsa picante.
Toque extra: Unas gotas de limón o un poco de perejil fresco picado los elevan aún más.
Consejos y variaciones
¿Más queso? Añade cheddar o mozzarella a la mezcla para una textura más cremosa.
¿Te gusta el picante? Incorpora jalapeños o una pizca de cayena.
¿Versión más ligera? Hornéalos a 200 °C (400 °F) durante 15-20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción.
¿Sin gluten? Usa pan rallado y harina sin gluten sin problema.
¿Prepararlos antes? Puedes armarlos con antelación y refrigerarlos hasta 24 horas antes de cocinarlos.
¿Sobró alguno? Guárdalos en un recipiente hermético en el refrigerador hasta 3 días y recaliéntalos en horno o freidora de aire para que mantengan su textura.
¿Por qué te van a encantar?
Crujientes por fuera, jugosos por dentro
Llenos de sabor gracias a las especias, el ajo y el queso
Súper versátiles: como aperitivo, snack o comida ligera con ensaladaSupermercados
Personalizables: puedes hacerlos con tus ingredientes favoritos
A prueba de niños: ¡les encanta su tamaño y su textura crujiente!
Estos buñuelos de pollo son la receta ideal para aprovechar restos de pollo cocido de forma creativa y deliciosa. ¡Prepara una tanda y sorprende a todos en casa con este bocado crujiente y sabroso!